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MentoríaMPV

MPV

El tercer encuentro es donde todo lo que construimos con anterioridad se conecta con un resultado concreto. Hasta acá definimos quién es la persona, … a quién le hablás, qué publicás y con qué lógica, y dónde vive tu contenido digitalmente. Lo que falta es instalar el sistema que hace que todo ese trabajo se convierta en clientes reales y que los algoritmos ayuden a que eso suceda. Sin esto, la mentoría sería un ejercicio de ordenamiento sin retorno económico.

El siguiente módulo lo llamé Conversión y parte de una distinción que vale la pena entender antes de arrancar: el contenido atrae, el sistema convierte. Son dos cosas distintas y las dos son necesarias. Podés tener el mejor contenido de tu nicho y no generar un solo cliente si no tiene un camino claro que lleve al seguidor desde que la descubre hasta que te contrata. Ese camino es el que instalamos en este módulo.

El primer elemento que instalamos es un recurso gratuito diseñado para el público que ya definimos. Algo concreto, útil y con nombre propio, pensado para que quien lo recibe no pueda evitar asociarlo con vos la próxima vez que tenga ese problema. Trabajamos qué va adentro, cómo se llama y cómo llega a las manos correctas.

Lo que ese recurso genera a cambio es algo más valioso que un like o un seguidor nuevo. Genera un canal de comunicación directo con la persona que mostró interés real, un canal que no depende de algoritmos, que no se ve afectado por cambios de plataforma y que sigue funcionando aunque no hayas publicado nada en días. Construir ese canal desde el principio es una de las decisiones que más diferencia cuando terminemos los encuentros.

El embudo que instalamos sigue una secuencia de cinco pasos. El contenido en redes, organizado con los cinco temas del segundo encuentro, atrae al público correcto. Una secuencia automatizada que mantiene tu relación con tus calientes de manera frecuente pero no cargosa lleva tu propuesta con los servicios empaquetados y precio.

Los servicios empaquetados son otro de los entregables del módulo. Uno de los problemas más frecuentes que aparece en el diagnóstico del primer encuentro es que tenés servicios pero no los tenés definidos de manera que otro pueda entenderlos, evaluarlos y comprarlos sin necesitar una explicación larga. En este módulo definimos nombre, descripción, entregables y precio de cada servicio. Sin oferta clara no hay nada que vender, aunque el contenido sea excelente.

Para cerrar el módulo probamos herramientas que te permiten agendar llamadas de diagnóstico de manera automática. La persona interesada entra al link, elige un horario disponible y queda agendada sin que nadie tenga que coordinar por WhatsApp. Ese automatismo no es un detalle menor: cada fricción en el camino hacia la primera conversación es una razón para que el potencial cliente se distraiga y no llegue.

El módulo seis se llama Plan y es el que convierte todo lo trabajado en la mentoría en acciones con fecha. Una estrategia sin calendario es solo una intención. El plan tiene tres semanas de tareas diarias con entregables concretos, un calendario de contenido del primer mes completo, una rutina semanal que define cuándo producir, cuándo publicar y cuándo revisar métricas, y un conjunto de indicadores claros para saber si el sistema está funcionando.

Los resultados que esperamos al final de cada semana del plan son específicos. La primera semana termina con la base configurada y todas las redes alineadas. La segunda termina con el contenido publicado y el embudo activo. La tercera termina con el sistema de conversión funcionando. Y al cerrar el primer mes, el objetivo es tener los primeros clientes llegando por fuera del círculo de recomendaciones de siempre, que es donde casi todos empiezan y donde muchos se quedan estancados.

Al terminar el tercer encuentro, el sistema está armado y funcionando. No como un borrador ni como un plan a ejecutar después, sino activo. Lo que queda por hacer en los días siguientes es ajuste fino, no construcción desde cero. El soporte continúa durante treinta días después del último encuentro y cerramos el primer mes con una revisión para ver qué está traccionando y qué necesita corrección. El trabajo de la mentoría no termina cuando termina el último encuentro, termina cuando el sistema genera resultados sin que tengas que empujarlo cada semana.

Si querés que los algoritmos te encuentren y los humanos te contraten, escribime.